Llamados

Cuando todo alrededor se mueve, cuando siento la turbulencia de una mentira multiplicada por miles de millones de conciencias, es entonces cuando aparece la duda en mí. Se nubla por un instante mi camino, y me pregunto si soy quien soy y estoy donde estoy. Soledad es una sensación constante, tanto como el miedo a esa presencia sobre mis hombros. Me obligo a deslastrarme de ella, y ella vuelve una y otra vez, por caminos deferentes para que no pueda reconocerla hasta que me tiene entre sus brazos. Así que me doy cuenta de las grietas, por primera vez en … Continúa leyendo Llamados

Descenso al Natural

Me corresponde meditar. El hombre había estado viviendo sus propias repeticiones, el resultado de los juegos que desde la infancia había venido realizando sin preocuparse de quienes se involucraban en él, sin pensar si quiera que era posible que alguien más saliera herido. Una piedra, otra piedra, iba sumando ganancias a costa de una que otra desilusión; nada suficientemente significativo para considerar algún tipo de peligro. Pero mientras avanzaba de este modo, su alma se iba deteriorando. Esto resultaba parte de su vida, desde cierta perspectiva podríamos definirla como un proceso de deterioro, como si un fantasma habitara en parte … Continúa leyendo Descenso al Natural

Al Encuentro de su Voz

Se le había perdido. Por más que intentaba encontrarla nuevamente, ella se escabullía una y otra vez entre tanto lugar común, malos entendidos y desacuerdos. A veces podía intuir las razones del extravío. Salía a la calle y todo comenzaba como una queja interminable: el calor, el fuerte sol o la lluvia, el tráfico, la plata que no alcanza, el gobierno, la delincuencia, los pedigüeños en cada esquina, el metro atiborrado, la mala educación –ya no hay valores, la gente es terrible, cada quien vela por sus propios intereses –se decía una y otra vez. Es fácil imaginar que cualquier voz se … Continúa leyendo Al Encuentro de su Voz

Distinto a mí

¿Quién soy tras mi máscara? ¿quién palpita al fondo de mí mismo?Si pudiera quebrar el cascarón, qué sustancia se mostraría, qué olores desprendería ese que ha estado aguardando su salida.Apenas me atrevo a imaginarlo. Avanzamos primero a gran velocidad, luego nos vemos obligados a detenernos, algo pasa más adelante. Una mujer me acompaña, yo siento profundo temor, gran ansiedad. A lo lejos puedo ver lo que obstaculiza nuestra marcha; abro bien los ojos, sostengo mis párpados separados del mismo modo que suspendo mi respiración, quiero salirme del pecho, a brincos, para percibir lo que sucede sin mirarlo, para no saber … Continúa leyendo Distinto a mí