Crear es fluir. La creatividad requiere de un estado de honda conexión con aspectos personales, recursos profundos que combinan, por lo general, los niveles físico, mental, emocional y espiritual de los individuos.
Crear es un proceso. En ocasiones, es posible tener la experiencia de altos niveles creativos en un instante. Sin embargo por lo general el producto con mayor valor de una acción creativa, es el resultado de un trabajo sostenido, de una actividad dirigida con intención y sostenida en el tiempo.
Tener intención es elegir una dirección y ser flexible al respecto, porque en el camino en dirección hacia ella, podemos encontrar posibilidades inimaginables que alteren nuestro recorrido e incluso el resultado esperado.
Crear es nuestro derecho y obligación. Tenemos habilidades (dones) particulares que son requeridos por otros, o que se manifiestan como necesidades personales. Existe en cada uno de nosotros el impulso de compartir con otros lo que nos es esencial, y ello es posible a través de un acto creativo.
Creación es todo lo que hacemos.
A crear…

