Hasta el No

No sabes nada de mi.

Has tratado de imaginarme
mientras busco tontas respuestas,

luego apenas puedo decir
inútiles palabras en huida.

Distante en tu lugar
sin terminar, te mueves
tan rápidamente, que
siempre vuelvo a la soledad.

(De pronto una pausa,
nos cruzamos en pasillos,
nos hablamos de desencuentros,
de amor, de tacto ligero…)

Sigo andando y te vas,
dejando aromas de nostalgia,
cambios que no alcanzan,
y sobre todo: soledad.

No te has ido y ya eres
todas las ausencias,
me has colmado de vacíos,
tan veloz como silente.

Se reduce
tiempo y espacio
palabras no caben
más dudas…

De mi,
nada.

No.

Deja un comentario