
Cuando retorno al cuerpo,
se diluye el antes y el después,
se ama y se rie sin búsqueda
sin resistencia,
se es lo que es.
Respiro entonces sobre olas,
y encuentro el modo de mirar
y saber
aunque no sepa.
Se cuelan voces en los dedos
y es fácil reconocer espacios,
estas manos,
este volver.
Cuando retorno al cuerpo
vibra el dolor en multitud
y se vuelve flor íntima
guardando el silencio.
Hay descanso entonces
y bostezo.
Caen máscaras
y podemos reconocernos.

